Un mundo de colores y de ilusion.

Lectores.

domingo, 9 de enero de 2011

La soledad.

La soledad, el mayor miedo que tienen todas las personas. Es desesperación, es no saber que hacer, no saber a quien tienes, no saber en quien confiar, es estar completamente solo. Hay personas que luchan para no sentir la soledad, para no estar solos, y hay personas que hacen cualquier cosa con tal de estar acompañados, aunque no sea de la compañía que ellos esperaban y no se sientan a gusto. Hay personas que están en buena compañía, pero esa compañía les dura poco tiempo y van en busca de cualquier persona para no estar solos, aunque sea la persona que más criticó a lo largo de su vida. Hay personas que se sienten bien al lado de esa persona o esas personas, y lucha para mantenerlos consigo durante mucho tiempo. Hay personas que con la simple compañía de su familia se siente a gusto, y también hay personas que piden más y más, y no se conforman con lo que tienen. Hay personas que piden que le den cariño, o que simplemente, el cariño lo dan ellos a los demás. Hay muchos tipos de personas, diferentes en cuanto a físico y personalidad pero iguales en cuanto a sus metas, porque todas luchan para no sentirse solos. Pero también hay personas que se conforman con lo que tienen, y que no luchan por mantenerlo, porque saben que tarde o temprano, cada persona se irá por su lado y que todo tendrá su fin, porque nada es para siempre. Esas son las personas nobles, las que saben que tienen lo que tienen, y no deben pedir más, las que saben que no pueden hacer que nada sea para siempre porque de una forma u otra, todo tiene su fin. Que la soledad no debería de ser un miedo para todos nosotros, como dice el refrán "mejor solos que mal acompañados", disfruta de tu momentos de soledad, porque esos son los momentos en los que podrás pensar en tus cosas y recapacitar, esos son tus momentos, los que tienes para dedicártelos a ti mismo y dejar de pensar en los demás.

1 comentario:

  1. Claro que está bien la soledad de vez en cuando, pero cuando necesitas un hombro en el que llorar, o a alguien a quien contarle lo que has hecho en Navidades, o cuando necesitas reírte con un amigo o amiga, es entonces cuando echas de menos la compañía, sea de quien sea. Y por más noble que seas, llega un momento en el que la soledad se convierte en tu peor enemigo, en contra de tus principios.
    Interesante entrada, y la foto preciosa.
    Saludos.

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