Un mundo de colores y de ilusion.

Lectores.

sábado, 29 de enero de 2011

-Que maja tu madre.
-No vuelvas a decir eso, ni aunque nos casemos y cuide nuestros hijos cuando estemos los dos trabajando.
-No digas aunque, di cuando, queda mejor para decir que en un futuro va a pasar.
-Sí, porque yo pienso casarme contigo.
Son palabras, palabras que una vez dichas, no dejan de dar vueltas por tu cabeza, palabras que suenan con tanta naturalidad... que tienes la confianza de que ese día mencionado llegará. Palabras que darías lo que fuera una y otra vez para volver a escucharlas, palabras que con tan solo oírlas, te sientes como en una nube. Y sí, ahora no dejas de tener ese deseo. El deseo de querer casarte con él y compartir toda tu vida con una persona, una persona que ahora mismo está dando todo para que eso algún día pase. Y lo piensas... piensas dónde te casarás, a quién invitarás, como será tu vestido de novia, tu peinado y dónde será luego tu luna de miel. Y acto seguido, piensas cuántos hijos tendrás y que nombres les pondrás a cada uno de ellos, si serán más niños que niñas o viceversa. Y también piensas en que te gustaría trabajar, dónde te gustaría comprar tu casa y cómo te gustaría amueblarla. Piensas en un futuro, un futuro muy lejano pero que sabes que, tarde o temprano, llegará. Y lo más importante: tener la confianza de que ese futuro que tanto planeas con él, sea realmente con él.


     



# 04.09.2010 ~

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