Un mundo de colores y de ilusion.

Lectores.

sábado, 18 de mayo de 2013

ARC, ETERNO.

Ni te imaginas cuanto te voy a echar de menos. Porque ni te imaginas lo que llevo echándote de menos todo este tiempo sin verte.
Casi 4 años a tu lado. Desde el primer momento en que te vi, empezamos a compartir bellos momentos. Aún no termino de creerme como será la vida sin ti. Sin esa dulce sonrisa, sin esos dulces ojos claros, sin esa voz de pito y ese acento valenciano. Sin que me digas "te quiero nena", sin que me digas "deja a Nono y casate conmigo, te haré feliz", sin que me pidas besitos de esquimal. Sin esas caídas taaan tuyas, porque te llevabas todo el día en el suelo. Sin esos momentos hablando de todos los problemas y no tan problemas. Sin hacerte todas esas bromas. Sin esas cartas, esos guiños y esos abrazos cuando llevábamos sin vernos 1 año. Sin tus más y tus menos. No sé que haré sin todo eso. Y lo pienso y no me lo creo. No me creo que a la persona que tanta felicidad repartía a todos le haya pasado esto. A la persona menos merecida. Aún sigo sin asumir eso de pasar el primer verano sin decirte que vengas. No termino de asumir eso de no poder llamarte por teléfono, hablar contigo por chat y enfadarme porque no me echabas cuenta. Y sí, he sido una estúpida y volvería meses atrás para poder decirte lo mucho que te quiero y lo siento. Porque ni imaginas lo que llevo yo adentro. Nadie imagina lo muchísimo que te he llegado a querer y te quiero y nadie imagina lo muchísimo que lo siento por todos los malos momentos que te he llegado a hacer pasar. Sí, tú y yo y todo el mundo tiene sus más y sus menos, pero era incapaz estar mal contigo. Daría todo el oro del mundo por volver a verte, por abrazarte, por darte millones de besos, por verte caer las veces que haga falta y yo caerme contigo. Pero siempre te ayudaría a levantar y me hubiera gustado estar ahora ahí para ayudarte a seguir peleando. Daría lo que fuera por pasar una tarde más a tu lado y poder despedirme. Porque todo esto te ha pillado lejos de mi. Siento mucho no haber podido ir a verte, pero créeme que visitaré tu tierra a menudo, o lo intentaré, para ver por donde corrías, salías, te caías y eras feliz.
La vida es injusta. Un día te da y otro te quita. Y a mi y a muchas personas nos ha quitado la sonrisa. Esa sonrisa que tú nos contagiabas. Nos haces mucha falta, no sabes cuánto. Es verdad eso de "nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". Yo tenía a la amiga más grande. A esa amiga que, a pesar de estar a kilómetros de aquí, no me olvidaba. Y cada año era una larga espera con una bella recompensa: verte, abrazarte y pasar bonitos meses de verano a tu lado. Confiabas en mi, ibas siempre con la verdad por delante por mucho que pudiera dolerme y joder, te lo agradezco, gracias.
Y no olvido esos momentos junto a todos, en el club. No sabes lo mucho que sentimos tu ausencia y lo mucho que te queremos. Y seguro que más de uno nos arrepentimos de no demostrar las cosas antes. Muchas gracias por hacernos reír tantísimo, por aguantarnos y por querernos. Gracias.
No sabes lo duro que va a ser todo sin ti y lo mucho que me va a costar seguir y asimilar que ya no estás, aunque quizás estés en otro mundo mejor.
Espero que, estés donde estés, sepas que lo siento muchísimo por todo y que te quiero, como nunca he querido a una amiga. Fuiste la excepción de "la distancia es el olvido". Porque no es así. No es cierto.
Gracias, por esas cartas en servilletas del bar. O esa carta en un folio de publicidad. Por pasar aquella última  mañana de verano a mi lado. Por llorar conmigo esos últimos días con la canción de Melocos. "Que cuando me vaya, no caiga una lágrima por mi". Debo pedirte perdón, porque están cayendo muchas.
Simplemente gracias, por ser tú y dar todo de ti siempre.
Eras, eres y serás lo más grande.
Te quiero, Alba Rosso Cerquera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario